sábado, 13 de abril de 2013

SIEMPRE POR TÍ

No quería tener hijos, sin embargo, te busqué.
Después quise que vivieses y tuvieses todo lo que
yo no pude tener...y lo tuviste.
Tuviste el amor incondicional de un padre orgulloso, cariñoso
y amante de su hijo.
Tuviste nuestro apoyo incondicional en todo.
Tus logros fueron, nuestros logros.
Tus frustraciones, fueron las nuestras.
Tus alegrías, aún ahora, nos hacen ser felices.

Pensamos que en tu corta vida, fuiste feliz,
viviste experiencias y momentos inolvidables,
viviste intensamente, muy deprisa,
como si supieses que marcharías pronto.

Después de todo este tiempo de escribirte
tantas y tantas cosas,
de expresar mis sentimientos en un papel,
o en una pantalla de ordenador,
después de tantas veces,
sigo sintiendo una opresión en el pecho,
un nudo en la garganta,
el mismo nudo que sentí al escribirte
aquella carta de despedida.
Ahí están las manchas de mis lágrimas,
y ahí permanecerán el resto de mi vida....
mi vida que, ha sido, es y será tuya.

                  SIEMPRE JOSHUA.

No hay comentarios:

Publicar un comentario